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TESTAMENTO DE UN POETA

12-7-2011 a las 19:56:07

                          I

Entre el dilema de amarte y no tenerte
mi corazón se decidió por ser poeta
y desde que ostento esta humilde profesión
mi corazón no conoce tregua,
porque sé que tú nunca me esperas
y siempre llego de improviso con el alma en mi maleta
a cosecharte este amor en el corazón
en el sombrero roto de tu silencio.A veces no me miras y me cierras la puerta
dices que me quieres y demuestras lo contario,
no me confundas con esos caminantes
que se pierden en las arenas del desierto:
Yo me acurruco como un niño sobre el viento,
con esa rosa roja entre mis manos ¿la recuerdas?
espantando con mis ojos al olvido
porque en el fondo de todo esto, sé que me amas
y si alguna vez me dieras una oportunidad
mi corazón arderá como si fuese un cometa de fuego,
solo escucha como palpita por ti mi corazón,
solo dime lo que sientes.

                               II

En lo extenso y rocoso de mis versos
he hablado de ti y hasta tu nombre escribí,
cuánto lo lamento, creo que todo esto fue muy poco para ti,
no es solo hablar de ti, lo sabes, ni de inmortalizar tu nombre
lo sabes bien, todo esto representa mucho más,
te escribo por lo que tú eres y a la vez no eres:
La rosa de mi corazón, mi estrella en el firmamento.
en verdad esto le pasa a todo el mundo
nadie sabe al final lo que tiene y cuánto importa
hasta cuando se suman y se restan las cifras
y se da uno cuenta que es de nuevo un mendigo:
porque ahora están de nuevo con el corazón pobre.

                              III

En más de una ocasión he sido vencido y desterrado
por rencorosas alimañas y fieros desafiantes
que creía invencibles como dioses mitológicos.
Me acostumbre a ver en tus ojos las olas del mar
y a dormir cada noche bajo tu sombra,
extrañas sensaciones me estremecen,
he luchado por ti en ciudades perdidas
donde siempre me atrapaban y mataban
y donde tú te morías de la risa,
¡Anda dime! Si realmente disfrutas de mi compañía.

                                IV

Dejo entonces a esos ladrones
que me robaron los pasos camino a ti
mi cariño inmenso por la luz del sol,
la dimensión compleja de tu sonrisa
que solo muestra lo maravillosa que eres,
que los demás lo vean si son capaces:
Porque del camino hacia ti quisieron apartarme
a pesar que siempre luché con gallardía y con coraje,
pero hasta el amor más inmenso y sincero
no siempre basta: a veces fui derrotado.
que no aparezcan de nuevo esos intrusos
para de nuevo ilusionarte y nuevamente burlarse
discretamente disfrazados.
Esta vez no dejaré tranquilo a nadie
quien se atreva de nuevo a lastimarte
lo ha de pagar con fuego y con sangre,
esta vez no dejaré tranquilo a nadie
tampoco me dejarán ellos tranquilo,
pero no me importa he de proteger tu corazón
aunque la vida me cueste en el intento,
¡Vamos dime! ¿Qué soy yo para ti?

                               V

Deje por ti muchas cosas y de nada arrepiento,
dejé mi identidad en lo profundo de un agujero
y mi corazón enterrado en la arena del mar,
ese mar que contemplaba siempre en tus ojos.
Son cosas tan oscuras y a la vez tan claras
que son al final una sola cosa.
Así sucede siempre con las rosas
y sus dos simbólicos hijos:
Las espinas y la fragancia.
Toda la vida está llena de diversas fragancias
que aromatizan el camino y
siempre sus espinas que nos hace
llorar cuando nos pincha un dedo.
Toda la vida es roja y es blanca,
todo lo claro a veces también es oscuro,
y no todo es bosque, mar ni montañas;
hay en mi legado sombra y sueños.

                                 VI

De las tantas veces que he nacido
tengo experiencias gratas que contar,
como haber visto en tus ojos el mar,
el no saber si algún día me llegarás a amar.
Pero no importa, siempre hay un todo para todos.
Y así me muero sin saber una y otra vez
ignorando a qué mundo a de volver
o si voy a seguir viviendo,
pues la experiencia me ha enseñado
que la existencia y la vida son dos misterios
que se terminan en cualquier momento,
pero sea donde sea que aparezca de nuevo
siempre habrá alguien con tus ojos
en donde pueda ver de nuevo las olas del mar.
Mientras que se ordenan y alinean las cosas
en estas líneas te dejo mi testamento,
caminarte errático de arenas desérticas
porque viéndote andar y andar sin rumbo alguno
nadie jamás de ti aprenderá nada,
sino solo el movimiento perfecto y desorientado
de un hombre solitario y confundido,
de poeta ama tanto y no sabe si lo quieren,
de un hombre que ama eterna y sinceramente.

                                      VII

Y ahora igual que siempre en esta hoja
escribo sobre ti y ya no hace falta escribir tu nombre
mis versos son tuyos ¿lo sabes verdad?
mis labios te nombran en silencio ¿me puedes oír?
Entre estos versos me marcho pero no me alejo:
Daré un salto en el mar oceánico del universo transparente
como un nadador que pesca estrellas en el cielo,
y luego volveré a crecer
hasta volver a ser tan pequeño en tu corazón.
Los versos no siempre alcanzan. Lo sé.
Y los sentimientos nunca cambian porque sí
tan de repente de la noche a la mañana,
mi corazón por ti arde en llamas
¿Tu corazón arde por mí también?
no sé que soy en tu vida
si una rosa inerte de montaña
o un clavel amarillo
que va creciendo de a pocos en tu corazón.
Te escribo versos en primavera
para que este amor que siento por ti florezca,
te regalo mis versos en el invierno
para que cosechen para mí alguno de tus besos.
Mi vida ¿Qué ves por las mañanas?
¿Mi rostro dibujado en tu ventana
o un ave que se estrella contra el suelo?


VIII

Y luego volveré a nacer
hasta volver a morir entre tus brazos.
Deja que mi amor te convenza
y hagan una fiesta en tu corazón.
Pero si mi amor no te llegase a tocar el alma
y este sentimiento a tu corazón no convence
deja entonces que el viento me lleve
cargado entre sus suaves brazos
y no sabré cuál es mi nombre,
y no recordaré jamás que escribí estos versos:
entonces moriré en silencio.
 

 

Publicado por Paolo Bravo

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